La herencia de Roma

El viernes pasado yendo como casi siempre a toda prisa para hacer esto y aquello, decidí hacer un alto muy breve en una librería, no digo cual, porque eso no importa, para disfrutar durante no más de unos minutos del placer de encontrarme en aquel lugar tan fantástico para mi.


Me encantan las librerías, sobre todo las que tienen sus paredes forradas hasta el techo de volúmenes de todos los tipos y colores. una especie de mosaico de sabiduría, de entretenimiento y también para mi, de sosiego. Os animo a entrar en una librería como las que os cuento, no hay muchas, pero podrás experimentar esa sensación de encontrar muchos mundos, que abarcan más allá de sus paredes, y que el tiempo puede allí transcurrir placenteramente despacio, perdiendo incluso su noción, cuando eliges uno u otro volumen y lees sus páginas.


En este caso que os cuento no era como las que os describo, más bien una librería más moderna, adaptada además a las demandas de los clientes, pues encontré en sus estantes hasta juegos de rol y tacitas de STARWARS, pero donde afortunadamente los libros aun mantienen su hegemonía.


Abrí la puerta y de repente experimenté de nuevo ese olor peculiar que tienen las librerías y mucho más acentuado las bibliotecas.  Sabiendo del poco tiempo del que disponía di un breve paseo observando los títulos sobre las mesas de novedades y fue justo al salir, cuando echando un vistazo rápido, con más curiosidad que interés, observé en un estante lateral varios volúmenes de los libros más vendidos. Mi atención se dirigía hacia un titulo dorado, de fondo blanco, que rápidamente llamó mi atención: "SPQR". Aparentemente y por el diseño del libro, muy llamativo, me hizo pensar que se trataba del último novelón histórico sobre Roma. Unos minutos antes, sobre esas mesas de novedades, se encontraba una reimpresión de "la legión perdida" de Santiago Posteguillo, y eso me hizo recordad que hacia mucho tiempo que no leía nada sobre Roma, un tema que me interesa especialmente. Pero cuando leí la sinopsis, pude comprobar que en realidad se trataba de un ensayo, escrito por una erudita inglesa, Mary Read, ganadora del permio príncipe de Asturias 2016. Un libro sobre la historia de Roma, un libro que trata, y eso fue lo que me convenció para dirigirme con esté hacia el cajero de la tienda, del enorme legado de la civilización Romana, que todos en realidad, somos romanos.






Algo que yo, y seguramente mucha gente, estamos de acuerdo. Una afirmación que escuché de un licenciado en historia que empleaba su tiempo libre en vestirse de primus pilus o sea, un grado de legionario romano, y representar reconstrucciones historias de roma. "salvo la electricidad, todo lo inventaros los romanos", una afirmación un tanto exagerada, siendo rigurosos, pero en esencia, coincide con mi opinión. Que la base de la civilización occidental se encuentra en Roma, junto con Grecia. Desde el derecho, la política (el senado, la república), la ingeniería, el entretenimiento incluso (una plaza de toros es una especie de circo romano) y la religión (el pontifex maximus, cargo que ostentaba el emperador de roma, lo ocupa hoy en día el papa, que reside en una de las colinas de roma, la vaticana).


Roma, hace ya muchos siglos, sufrió su decadencia y caída.  Hay quienes hoy en día, aseguran que el modelo de civilización occidental está agotado. También, como relata Arturo Pérez-Reverte, Roma sufrió una crisis de Refugiados godos quienes al final se revelaron contra quienes les acogieron (leer aquí). Aunque en mi opinión, Roma nunca desapareció, sino que se integró entre sus conquistadores y así sobrevivió de algún modo. Y respondiendo a estos agoreros catastrofistas, seguramente nuestro modelo ciertamente ya esté acabado, pero lo realmente importante es aprender de la historia y reflexionar que, no se trata de una caída o de un final, sino de saber reinventarse.


Alfonso (nombre germano) dixit.

Comentarios

  1. Hojear unos libros y quién sabe si ver entrar a Julia Roberts... No sé por qué, pero Google no cogió ayer mi comentario. Veamos si hoy hay más suerte. Decía yo que estaba leyendo una Historia de Roma de Robert Hughes, que abarca desde su fundación hasta nuestros días. Y sí, al abrazar el cristianismo, Roma perpetuó por un lado y se autodestruyó por otro. Creo que nosotros estamos en decadencia, pero eso puede durar aún mucho. Estoy convencido de que conoceremos más de un canto del cisne antes de perecer como civilización. Con permiso de Trump, Putin & Co.

    ResponderEliminar
  2. Ha habido suerte. Pues si, yo también leí que al cristianizarse se debilitaron pero efectivamente pudo sobrevivir, evolucionando en forma de estado pontificio. Aunque su supervivencia se encuentra en su legado cultural, político, entre otros. Yo también espero que haya más cantos.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario